viernes, junio 08, 2007



KADININ ADI YOK

(Significa la mujer no tiene nombre. Es el título de la obra mas importante de la escritora turca y defensora de los derechos de la mujer, Duygu Asena, fallecida hace poco. Q.E.P.D.)

No sé si hay alguien que se ha dado cuenta que este blog trata de cubrir, ocasionalmente y dentro de sus limitaciones, el tema de la mujer en Turquia, por la simple razon que es un gran desconocido, especialmente en las partes del mundo donde la relacion historica con Turquia mas bien ha sido antagonistica. Mientras esta situacion cambia rapidamente, con dichas partes del mundo mirando cada vez mas atentamente a Turquia, me da la impresion que los observadores que vienen de esas partes mas bien sacan una foto actual de Turquia, sin tomar la molestia de indagar un poco el pasado. Naturalmente yo solamente me alegro al ver una noticia sobre cualquier turca en la prensa extranjera pero a veces si esas noticias dan la impresion de aplaudir, por ejemplo, una escritora joven, por un par de libros recién estrenados y no pasados por la prueba del tiempo, ese gran juez, me llena un sentimiento de injusticia hacia las mujeres turcas cuyas obras literarias han sido pioneras en nuestro desarrollo social. Creo profundamente que si alguien desea escribir sobre la mujer turca, escritora o no, debe incluir -por lo menos- la gran intelectual Halide Edib (después Adivar) creadora de muchas obras en turco y en inglés (como por ejemplo The Turkish Ordeal e Inside India) publicadas en las primeras décadas del siglo XX. Si nadie se acuerda de mi tia-abuela Azmiye Hami Guven, autora de la novela Hemsire Nimet, lo puedo entender. La novela es un género literario bastante nuevo en Turquia, y élla, como una de las pioneras en Turquia posiblemente no ha logrado pasar esa prueba del tiempo que arriba he mencionado, que lleva a uno a ser un clasico o no, pero omitir a Halide Edib, Nezihe Araz, Adalet Agaoglu y muchas otras y escribir sobre la literatura femenina en Turquia refiriéndose solamente a un par de escritoras que ni han llegado a usar la maquina de escribir, habiendo empezado sus andanzas literarias en el teclado de un ordenador, es sencillamente superficial.

Una vez dado esta sentencia, crítica para lo ajeno, tiempo para un poco de autocrítica: La senora de la foto se llama Fatma Banabak, Capitan Fatma Banabak. (O no sé si deberia decir capitana, es que en turco los nombres de las profesiones no cambian segun género, y en castellano al parecer no existe consenso.) Capitan Banabak piloteaba un barco en las relativamente tranquilas aguas del mar de Marmara hasta el año pasado, cuando la crisis del Libano la llevo, en el kaptan kosku (puente) de su ferry municipal AKCAKOCA a socorrer a los civiles que escapaban del Libano en guerra. Ella llevo a muchas vidas a las pasificas costas de Turquia a bordo de su barco de transporte civil a pesar de sufrir un acoso de artilleria de las fuerzas invasoras en Libano. Fue recibida como una heroina en su pueblo/puerto de la provincia de Kocaeli, con la banda municipal tocando para su hija ilustre. No puedo meter las manos en fuego en relacion a los archivos de la prensa turca (nacional, no regional) pero por lo menos yo no he visto ninguna noticia destacada sobre élla en nuestros periodicos de mayor difusion cuando desafio la muerte para una mision humanitaria, y naturalmente ni qué decir en la prensa internacional...

Lo que pasa es que ahora, en estos dias, después de un ano de su accion heroica la capitan(a) esta en todas las primeras paginas de la prensa turca por una presunta relacion sentimental y por ser despedida de su trabajo, al parecer por dicho escandalo, aunque la version municipal del despido sea otra... Por algo estamos entre los mayores productores de tomate y de su salsa!..